Incapaz de soportar los malos tratos que su madre le infligía desde la infancia, Akishima huyó de casa. Desde entonces, convirtió a las mujeres en el blanco de su venganza, encontrando consuelo en violar a desconocidas. Un día, mientras una recién casada se despedía de su marido, Akishima irrumpió en su habitación y la violó. Después, con frialdad, le dijo que lo olvidara, pues contárselo a su marido solo traería como consecuencia el divorcio. Akishima siguió violando a mujeres una tras otra...
Este título aún no aparece en ninguna lista publicada.
Inicia sesión para comentar y debatir sobre esta obra.